FIL-01-C: Anaximandro y la Abstracción del Infinito
«…de donde las cosas tienen su origen, hacia allí también se cumple su término según la necesidad; pues se pagan mutuamente justicia (dikē [δίκη]) y retribución (tisis [τίσις]) por su injusticia (adikia [ἀδικία]) según la disposición del tiempo».
— Anaximandro, Fragmento DK 12 B 1 (conservado por Simplicio, In Aristotelis Physicorum libros commentaria, 24, 13) [Ver en Amazon].
Génesis y Conexión Histórica
Anaximandro (c. 610 – c. 546 a.C.), discípulo directo y sucesor intelectual de Tales de Mileto en la dirección de la escuela jónica, continúa el audaz programa de desmitologización e indagación racional de la naturaleza (physis [φύσις]) iniciado por su maestro, pero introduce un riguroso examen de sus contradicciones empíricas. Mientras Tales había postulado una sustancia determinada y sensible (el agua) como origen y sustrato constitutivo de la totalidad, Anaximandro advierte una profunda inconsistencia lógica e hidrodinámica en este monismo determinado.
La génesis de su modelo surge al intentar resolver el problema lógico de la coexistencia de los opuestos de forma equilibrada:
La crítica al monismo determinado: Si la sustancia primordial (archē* [ἀρχή]) es agua (fría y húmeda), ¿cómo podría nacer de ella su contrario ontológico, el fuego (cálido y seco), sin ser inmediatamente evaporado o extinguido? El predominio infinito de un elemento particular acarrearía la destrucción total de sus opuestos. El paso a la abstracción: Para preservar el dinamismo cósmico, la materia primordial debe estar situada un paso atrás de los elementos empíricos, siendo indefinida, ilimitada cualitativamente e inagotable (apeiron* [ἄπειρον]).- La geometrización de la realidad: Aplicando técnicas de cartografía y astronomía práctica (como el cuadrante gnomon), Anaximandro traslada el modelo mecánico de simetría y proporción del plano geométrico a la estructura física del universo, prescindiendo del sostén material de la Tierra.
- El primer destello evolutivo: Observando la prolongada infancia y desprotección física de las crías humanas en comparación con la de otros animales, deduce que el ser humano debió emerger de ancestros acuáticos semejantes a peces, sentando el primer antecedente teórico de la evolución orgánica.
1. El Puerto de Mileto y la Desmitologización del Espacio
La irrupción de la racionalidad presocrática en la Jonia del siglo VI a.C. no responde a un milagro intelectual desvinculado de las condiciones materiales, sino a la posición estratégica de Mileto como centro neurálgico del comercio del Mediterráneo oriental. Situada en la desembocadura del río Meandro, la próspera polis milesia funcionaba como una activa aduana de intercambio cultural, técnico y mercantil entre:
- Las rutas terrestres de la Anatolia interior, dominada por el Imperio Lidio y posteriormente bajo la presión constante del Imperio Aqueménida.
- Las factorías navales del mar Negro y las colonias de la península balcánica.
- Las conexiones marítimas directas con el delta de Egipto y los reinos de Mesopotamia.
Anaximandro sintetiza esta confluencia de saberes. Al elaborar el primer mapa del mundo habitado (oikoumenē [oἰκουμένη]), diseñar un gnomon para marcar solsticios y equinoccios, y construir una esfera celeste para representar el movimiento de los astros, despoja al espacio de su carácter numinoso y mitológico. El espacio cartográfico y el orden astronómico pasan a ser representados como sistemas ordenados geométricamente, susceptibles de ser calculados y dibujados en un plano racional.
2. La Ontología del Apeiron (ἄπειρον) y la Insuficiencia del Monismo Determinado
Tales de Mileto había propuesto el agua (hydōr [ὕδωρ]) como el principio material único (archē). Frente a esta posición, Anaximandro plantea una objeción física de carácter lógico-ontológico. Si la materia originaria se identificara con una sustancia física particular dotada de propiedades contrarias definidas, la coexistencia de los opuestos en un cosmos dinámico sería lógicamente imposible.
Aristóteles recoge el núcleo de esta argumentación en su Física (III, 5, 204b24-28), exponiendo la paradoja que invalidaba el monismo de los elementos determinados:
«Pues hay algunos que hacen de esto [lo ilimitado] el cuerpo… y no aire o agua, para que los otros elementos no sean destruidos por el que sea infinito entre ellos; pues tienen contrariedad entre sí… y si uno de ellos fuera infinito, los otros ya habrían sido destruidos».
Si la archē fuera húmeda por naturaleza (agua), acabaría con todo principio seco (fuego), rompiendo el equilibrio térmico que observamos en los ciclos estacionales. Por tanto, el principio primordial no puede poseer atributos físicos específicos; debe estar situado un paso atrás en el orden ontológico. Debe ser apeiron (ἄπειron).
Análisis filológico del término apeiron
El vocablo apeiron (ἄπειρον) se compone del prefijo privativo a- (ἀ-) y la raíz peirar (πεῖραρ) o peras (πέρας), que significa límite, borde, frontera o determinación. La tradición filológica distingue tres sentidos simultáneos en esta indeterminación: 1. Espacial: Lo que no tiene límites físicos ni contornos geográficos; una extensión material infinita que envuelve todo el cosmos. 2. Temporal: Lo eterno (aidion [ἀΐδιον]) e incorruptible, que no ha sido generado por ninguna entidad previa y que no cesará de existir. 3. Cualitativo: Lo cualitativamente indiferenciado. No es ni agua, ni tierra, ni aire, ni fuego, sino un plasma primordial neutro capaz de adoptar cualquier propiedad contraria sin reducirse a ninguna.
El apeiron no constituye una nada abstracta, sino una materia física inagotable que rodea, sostiene y gobierna todos los mundos posibles. Según reporta Aristóteles (Física III, 4, 203b7), Anaximandro le atribuía propiedades divinas desprovistas de antropomorfismo: el apeiron «abraza y gobierna todas las cosas» (periechein hapanta kai panta kybernan) y es «inmortal e indestructible» (athanaton kai anolethron).
3. El Drama Cósmico: Dikē (δίκη), Adikia (ἀδικία) y Tisis (τίσις)
El único fragmento textual directo que conservamos de Anaximandro describe el funcionamiento dinámico del cosmos recurriendo al lenguaje del derecho civil y penal de la joven polis democrática. En lugar de explicar los fenómenos naturales mediante teomaquias (batallas de dioses), el filósofo somete el movimiento de los elementos a un proceso judicial inmanente.
El proceso de la agresión ontológica (adikia)
Para Anaximandro, la existencia de cualquier fenómeno diferenciado es el resultado de un desequilibrio. La aparición de la humedad invernal supone una invasión o usurpación del espacio que legítimamente le corresponde a la sequedad estival. Esta dominación abusiva de un extremo sobre su opuesto constituye una adikia (ἀδικía), una injusticia cósmica. La misma individuación de los seres y las cosas es concebida como una separación forzosa y egoísta del todo indiferenciado del apeiron.
La compensación jurídica (tisis)
Para evitar que esta usurpación destruya la armonía del conjunto, opera una ley de compensación homeostática:
Justicia y retribución: La justicia (dikē, δίκη) exige la retribución (tisis*, τίσις) de la ofensa. Los elementos deben pagar por sus excesos sufriendo a su vez la invasión de su contrario. El verano debe ceder ante el otoño, y lo caliente debe enfriarse. El árbitro temporal: El árbitro absoluto de este proceso penal es la «ordenación del tiempo» (kata tēn tou chronou taxin*), que asigna plazos fijos a cada principio para evitar la hegemonía permanente de cualquiera de ellos. Disolución necesaria: La muerte y la disolución física no son castigos morales divinos, sino el retorno necesario de la materia delimitada a la neutralidad del apeiron*, saldando la deuda de su existencia diferenciada.☀️ Lo Cálido / Seco
Fuego / Elemento de expansión y calor estival
❄️ Lo Frío / Húmedo
Agua y Tierra / Elemento de contracción invernal
4. La Geometría de la Tierra: El Cilindro en Suspensión
Uno de los aportes más revolucionarios de Anaximandro a la cosmología occidental fue el descarte absoluto de cualquier soporte material para sostener la Tierra. Mientras que Tales de Mileto afirmaba que el plano terrestre flotaba como un madero sobre el océano primordial, y las mitologías previas la sostenían sobre columnas divinas, Anaximandro realiza una intuición de pura simetría geométrica y equilibrio estético.
La forma cilíndrica de la Tierra
Según doxografías de Pseudo-Plutarco e Hipólito, Anaximandro concibe la Tierra como un cuerpo cilíndrico, semejante al tambor de una columna de piedra. Su profundidad es exactamente un tercio de su diámetro superficial superior. Los seres humanos habitan únicamente en la cara plana superior, la cual está dividida por mares interiores.La teoría de la suspensión por equidistancia
Para responder a la apremiante cuestión física de por qué la Tierra no cae hacia un vacío absoluto, Anaximandro formula un postulado de simetría pura que prefigura el Principio de Razón Suficiente leibniziano. Dado que la Tierra se encuentra situada exactamente en el centro geométrico de una esfera celeste perfectamente simétrica, no existe ningún vector de fuerza física ni razón alguna para que se desplace en una dirección en lugar de otra.La Tierra permanece en absoluto reposo inmanente por el perfecto equilibrio de fuerzas y por su equidistancia de todos los puntos de la esfera celeste (dia tēn homoian pantothen schesin). Esta ruptura paradigmática representa la primera vez en la historia humana que se asume que un cuerpo celeste flota inmóvil en el espacio sin requerir un apoyo sólido inferior, cimentando el camino para el desarrollo de la física orbital y de campos.
5. La Primera Cartografía: El Mapa de la Oikoumene
Anaximandro no se limitó a razonar sobre la macroestructura del universo; también aplicó el misticismo geométrico y la abstracción racional a la superficie terrestre que habitamos, realizando el primer mapa del mundo conocido (oikoumenē).
Este mapa, cuyo diseño ha sido reconstruido a partir de las descripciones críticas de Heródoto y de geógrafos tardíos, mostraba un esquema circular perfectamente simétrico:
- Los contornos mundiales: El mundo habitado se presentaba rodeado de forma homogénea por una gigantesca corriente de agua marina exterior (el océano circular).
- Las divisiones continentales: La superficie terrestre se encontraba dividida por un eje horizontal de aguas interiores en dos continentes principales de igual tamaño y proporción estética: Europa al norte, y Asia (que incluía a Libia o África) al sur.
- Límites fluviales y marítimos: El Mediterráneo central y el mar Negro actuaban como la frontera central. Los límites orientales y occidentales estaban perfectamente delimitados por grandes masas fluviales: el río Nilo en el sur, y el río Fasis (o el Tanais) en el extremo oriental.
6. El Origen Biológico y la Evolución Orgánica
En un alarde de observación naturalista aplicada a los fenómenos biológicos, Anaximandro formuló una teoría sumamente audaz sobre el origen de la vida y del ser humano que anticipa los fundamentos de la paleobiología y la teoría de la evolución orgánica.
El origen húmedo de la vida
Doxógrafos como Aecio registran que, para Anaximandro, los primeros organismos vivos surgieron directamente del elemento húmedo primordial cuando este comenzó a ser calentado y evaporado por la acción solar. La vida se autogeneró en una especie de limo o fango marino primitivo bajo la forma de criaturas provistas de una corteza espinosa o escamosa protectora (phloios).La transición a la tierra firme
Al desecarse paulatinamente el fango por la acción del calor solar, estas primeras criaturas acuáticas ascendieron a la tierra firme. A medida que cambiaban de entorno material, su envoltura espinosa se agrietaba y se desprendía (perirrēgnysthai), permitiéndoles adaptarse a la vida terrestre durante breves lapsos, lo que representa una teoría primitiva de adaptación al medio.La hipótesis sobre el origen humano
El aspecto más brillante de la antropogénesis de Anaximandro parte de una deducción empírica sobre la fisiología de los recién nacidos. El filósofo advierte que, a diferencia de los animales que consiguen alimento por sí mismos casi inmediatamente tras el nacimiento, el bebé humano requiere un período prolongado y vulnerable de lactancia y protección familiar. Si el ser humano original hubiera aparecido sobre la Tierra en su forma actual, la especie habría sido aniquilada de inmediato.Por tanto, deduce que los seres humanos debieron generarse originalmente en el interior de criaturas acuáticas semejantes a peces, retenidos en su vientre como embriones hasta alcanzar la madurez física necesaria. Al romper finalmente la membrana protectora de sus hospedadores acuáticos, los primeros hombres y mujeres emergieron listos para alimentarse y sobrevivir en tierra firme. Esta cosmogonía biológica sustituye los mitos de creación de barro divinos por una hipótesis estrictamente naturalista y mecanicista.
7. El Gnomon y la Proyección del Tiempo Celeste
El gnomon era una varilla vertical de metal o madera cuya sombra permitía proyectar sobre el plano terrestre los ciclos invisibles del sol. A través de este sencillo instrumento, Anaximandro logró proyectar de manera geométrico el tiempo celeste sobre la superficie de la polis.
La Dialéctica de la Adikia (El Ciclo de los Contrarios)
«…se pagan mutuamente culpa (tisis) y expiación por su injusticia (adikia), según el orden del tiempo.»
— Anaximandro, DK 12 B 1 (Simpl. Física, 24, 13)El cosmos se rige por un equilibrio estricto de fuerzas físicas opuestas. Usa los controles para inyectar una agresión elemental y observa cómo actúa la ley cósmica del tiempo de forma simétrica.
El Gnomon y la Proyección del Tiempo Celeste
«Anaximandro de Mileto… fue el primero que descubrió el gnomon y estableció marcadores en los cuadrantes solares para señalar las vueltas del Sol [solsticios] y los equinoccios.»
— Diógenes Laercio, Vidas de los Filósofos Ilustres, II, 1Simulación del cuadrante solar atribuido a Anaximandro. Selecciona una estación estacional para ver cómo la altura angular del sol al mediodía altera geométricamente la longitud de la sombra sobre el plano terrestre.
8. El Límite del Monismo Material y la Ruptura del Sistema
Aunque el modelo de Anaximandro supuso un avance epistemológico monumental respecto a la física de Tales, su monismo material albergaba contradicciones lógicas que los filósofos posteriores se encargarían de señalar. Su física planteaba un problema crítico de causalidad mecánica: si el apeiron original es una reality continua, homogénea, neutra e indiferenciada, ¿qué mecanismo físico inicia la diferenciación de los contrarios en primer lugar?
Anaximandro postulaba un «movimiento eterno» (aidios kinēsis [ἀίδιος κίνησις]) dentro del apeiron, a través del cual los contrarios se desprendían por una suerte de centrifugación. Sin embargo, no proporciona una causa eficiente para este movimiento. Si el sustrato es verdaderamente simple y unitario, carece de tensiones internas que puedan justificar la emergencia del cambio o de la primera ruptura de la simetría original.
Esta fisura metodológica del monismo jónico fue explotada por Parménides de Elea, quien demostró mediante el rigor de la ontología del Ser que, a partir de lo Uno inmutable y continuo, no puede deducirse el movimiento ni la multiplicidad sin incurrir en contradicciones lógicas absolutas. La crítica eleática paralizó el monismo milesio, forzando a los físicos de la época posterior (los pluralistas) a buscar soluciones alternativas:
Empédocles de Agrigento: Abandonó la hipótesis de una sola archē* para proponer cuatro raíces inalterables (agua, aire, tierra y fuego) cuya interacción no es autogenerada, sino producida por fuerzas motoras externas (el Amor y el Odio) [Ver en Amazon]. Anaxágoras de Clazómenas: Postuló una infinidad de semillas (spermata [σπέρματα]) regidas por un principio inteligente de ordenación externo (Nous* [νοῦς]).- Demócrito de Abdera: Resolvió la aporía dividiendo la realidad en átomos (el ser determinado) y vacío (el no-ser que posibilita la traslación mecánica).
9. El Concepto de Indeterminación en la Física Contemporánea
La intuición de Anaximandro de que el orden observable se fundamenta en una matriz dinámica carente de propiedades determinadas encuentra paralelismos estructurales notables en la física del siglo XX y XXI:
| Concepto de Anaximandro | Equivalente en la Física Moderna | Descripción del Fenómeno | | :— | :— | :— | | Apeiron | Vacío Cuántico / Campos | Un estado fundamental de energía mínima desprovisto de partículas macroscópicas, del cual emergen y al cual retornan los elementos materiales por fluctuaciones cuánticas de energía. | | Separación de contrarios | Ruptura Espontánea de Simetría | La transición de fases en el universo primitivo donde la unificación de fuerzas homogéneas da paso a las partículas y fuerzas diferenciadas de la naturaleza. | | Tisis (Retribución) al origen | Entropía y Segunda Ley de la Termodinámica | La tendencia de todo sistema ordenado a disipar sus gradientes energéticos, retornando de forma irreversible a un estado de equilibrio térmico homogéneo. |
El Vacío Cuántico
En la electrodinámica cuántica moderna, el vacío no representa la ausencia absoluta de materia, sino un campo fluctuante gobernado por el principio de incertidumbre de Heisenberg. De esta matriz energética brotan constantemente partículas y antipartículas virtuales que se aniquilan mutuamente en intervalos infinitesimales de tiempo. El vacío cuántico opera del mismo modo que el apeiron: es un fondo continuo, imperceptible macroscópicamente, pero preñado de la capacidad potencial de generar toda la materia visible del cosmos.10. Ecos Históricos y Semillas para el Futuro
La audaz postulación de una sustancia originaria abstracta constituyó un vector clave para el futuro desarrollo filosófico y científico occidental:
La respuesta de Anaxímenes: El tercer pensador de la escuela milesia intentará reconciliar la abstracción ilimitada del apeiron con la verificación fenoménica concreta postulando el Aire como archē* (FIL-01-D). El germen de la justicia inmanente: La dialéctica cósmica del equilibrio térmico y el castigo temporal a la soberbia del elemento dominante será refinada por Heráclito de Éfeso en su doctrina de la guerra (polemos*) como padre de todas las cosas. La dialéctica platónica: El contraste entre lo determinado (peras) y lo indeterminado (apeiron) se convertirá en un binomio central de la ontología del diálogo Filebo* de Platón.Referencias de Cita Clásica e Historiográfica
- Aristóteles. (1995). Física (G. de Echandía, Trad.). Gredos. [Ver en Amazon]
- Copleston, F. (2011). Historia de la Filosofía: Grecia y Roma (Vol. 1). Ariel. [Ver en Amazon]
- Guthrie, W. K. C. (2010). Historia de la Filosofía Griega: Los primeros presocráticos y los pitagóricos (Vol. 1). Gredos. [Ver en Amazon]
- Kirk, G. S., Raven, J. E., & Schofield, M. (2008). Los filósofos presocráticos: Historia crítica con selección de textos. Gredos. [Ver en Amazon]
- Simplicio. (1882). In Aristotelis Physicorum libros commentaria (H. Diels, Ed.). Reimer.
Bibliografía y fuentes
- Aristóteles. (1995). Física (G. de Echandía, Trad.). Gredos.
- Kirk, G. S., Raven, J. E., & Schofield, M. (2008). Los filósofos presocráticos. Gredos.
- Guthrie, W. K. C. (2010). Historia de la Filosofía Griega (Vol. 1). Gredos.
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