FIL-03-14: El Sofista: El Parricidio Ontológico y los Cinco Géneros Supremos

«Es necesario, para defendernos, someter a examen el principio de nuestro padre Parménides y forzar con nuestros argumentos al no-ser a existir en cierto modo, y al ser, a su vez, a no existir en cierto modo.»
Platón, El Sofista, 241d (Edición de Gredos)


Génesis y Conexión Histórica

Tras constatar en el Parménides (FIL-03-12) que la teoría de las Ideas concebida como un conjunto de formas estáticas, aisladas y separadas de lo sensible conducía a aporías lógicas insalvables (como la regresión infinita del “Tercer Hombre”), Platón se ve obligado a reformular su ontología en El Sofista.

La génesis de esta reconstrucción responde a una urgencia epistemológica y política frente al relativismo:
* La evasión del sofista: El sofista se escudaba en la doctrina de Parménides para negar la posibilidad del error. Si el “no-ser” no existe, entonces es imposible decir algo falso, pues la falsedad consistiría en “decir lo que no es” (la nada). Si no existe la falsedad, la sofística (el arte de engañar con palabras) no puede ser catalogada como mentira.
* La necesidad del parricidio: Para atrapar al sofista en la red de la definición, Platón debe cometer el “parricidio ontológico” contra su predecesor Parménides de Elea, demostrando que el no-ser de algún modo es, y que el ser de algún modo no es.
* La articulación del discurso: Esta revolución permite explicar el error, la opinión falsa y, fundamentalmente, la estructura relacional de la realidad a través de la comunicación dialéctica de las Ideas.


1. La Definición del Sofista y la Red de la División

En El Sofista, Platón ensaya el método de la división dialéctica (diairesis / διαίρεσις) mediante la cual se define un objeto descendiendo desde un género general hasta una especie indivisible dividiendo conceptualmente por mitades.

El diálogo busca definir al sofista, comparándolo inicialmente con el arte familiar de la pesca con caña para ilustrar el método. A lo largo de la investigación, el Extranjero de Elea (que sustituye a Sócrates como portavoz del diálogo) acorrala al sofista mediante siete definiciones sucesivas, retratándolo como:
1. Un cazador a sueldo de jóvenes ricos.
2. Un mercader de conocimientos para el alma.
3. Un minorista que vende sus propios saberes morales.
4. Un atleta de la disputa retórica (erística).
5. Un purificador de almas que libera del error mediante la refutación.
6. Un productor de falsas opiniones que imita la realidad mediante la apariencia (phantasma).

Esta última definición plantea la aporía central: el imitador produce imágenes falsas. Para que exista la imagen falsa, el “no-ser” (lo que no es la realidad copiada) debe poseer algún tipo de existencia. Si el no-ser no existe, el sofista no puede mentir, pues todo lo que dice y produce es ser.


2. El Parricidio Ontológico: La existencia del No-Ser

Para resolver la aporía, el Extranjero de Elea ejecuta el parricidio filosófico contra Parménides. Parménides había decretado en su poema:

«Jamás se impondrá que las cosas que no son, sean; aparta, pues, tu pensamiento de este camino de investigación.»

Platón demuestra que esta rigidez lógica destruye la posibilidad misma del lenguaje (lógos). El lenguaje consiste en predicar cosas distintas del sujeto. Si decimos “Teeteto vuela”, estamos asociando un sujeto con una acción. Si la acción no describe lo que Teeteto hace en la realidad (pues está sentado), la frase es falsa, pero tiene significado: predica un “no-ser” (una acción que no es la que realiza Teeteto) como si fuera.

El No-Ser como Alteridad (thateron / θάτερον)

La gran tesis de Platón es que el no-ser no es lo opuesto absoluto del ser (la nada), sino lo otro, la diferencia o alteridad (thateron / θάτερον):
* No-ser relativo: Cuando decimos que “el movimiento no es el reposo”, no estamos diciendo que el movimiento carece de existencia (la nada), sino que el movimiento es diferente del reposo.
* La diferencia es ser: La diferencia es un género que penetra toda la realidad. Por lo tanto, el “no-ser” existe en tanto que cada Idea es ella misma (Identidad) y, al mismo tiempo, no es todas las demás Ideas (Diferencia).


3. Los Cinco Géneros Supremos (megista gene)

Para explicar la estructura relacional del ser y cómo las Ideas se comunican entre sí, Platón introduce los Cinco Géneros Supremos (megista gene / μέγιστα γένη) de la realidad:

Género Supremo Descripción Ontológica Relación con los demás
El Ser (on / ὄν) La existencia pura subyacente. Todos los géneros participan de él en tanto que existen.
El Reposo (stasis / στάσις) La permanencia e invariabilidad de las esencias. Se opone al Movimiento, pero participa del Ser, Identidad y Diferencia.
El Movimiento (kinesis / κίνησις) El dinamismo, la vida y la afección intelectual. Se opone al Reposo, pero participa del Ser, Identidad y Diferencia.
Lo Mismo (tauton / ταὐτόν) El principio de identidad por el cual cada cosa es ella misma. Cada género es idéntico a sí mismo.
Lo Otro (thateron / θάτερον) El principio de diferencia o alteridad. Hace que cada género no sea ninguno de los otros cuatro.

La Comunicación de las Formas (symplokē tōn eidōn)

Platón compara la relación entre las Ideas con las letras del alfabeto o con las notas musicales: algunas pueden combinarse para producir significado y armonía, mientras que otras se rechazan mutuamente. El Reposo y el Movimiento no pueden combinarse directamente (nada puede reposar y moverse al mismo tiempo bajo el mismo aspecto), pero ambos se combinan con el Ser (ambos existen). La ciencia que conoce estas reglas de combinación es la Dialéctica.

El lenguaje y el pensamiento son posibles gracias a la comunicación de las Formas (symplokē tōn eidōn / συμπλοκὴ τῶν εἰδῶν). Si las Ideas estuvieran completamente aisladas, el conocimiento sería imposible; si todo se comunicara con todo de manera indiferenciada, el cosmos carecería de orden inteligible.


Semillas y Ecos para el Futuro

La redefinición de la ontología y el lenguaje en el período tardío de Platón reconfiguró el pensamiento occidental:
* La metafísica de Aristóteles: La distinción platónica de los géneros supremos y la comunicación de las formas inspiraron directamente la doctrina aristotélica de las categorías y el análisis del ser en cuanto ser en la Metafísica.
* La lógica moderna: El concepto del “no-ser” como diferencia o alteridad anticipa los conceptos de negación lógica y teoría de conjuntos en la matemática moderna.
* La dialéctica de Hegel: La tesis de que la identidad requiere de la diferencia para autodefinirse es el germen de la lógica dialéctica hegeliana del ser, el no-ser y el devenir.


Referencias bibliográficas

  • Platón. (1988). Diálogos V: Sofista, Político, Filebo, Timeo, Critias (M. Isabel Santa Cruz, Á. Vallejo Campos y N. Luis Cordero, Trads.). Editorial Gredos. [Ver en Amazon]
  • Copleston, F. C. (2011). Historia de la filosofía: Vol. 1: Grecia y Roma. Editorial Ariel. [Ver en Amazon]
  • Guthrie, W. K. C. (1992). Historia de la filosofía griega (Vol. V: El período tardío de Platón y la Academia). Editorial Gredos.